Tres horas volvieron a gastarse en debates sin mayor mensaje de progreso por el tema de la censura al premier y a la ministra del interior. Aunque los votos por la censura no llegaron al número 61, hace rato que el Gobierno ha sido censurado por sus propio accionar.
El tema Bagua volvió a la discusión infértil de los ya conocidos políticos apristas que volvieron a ganar en la votación porque siete congresistas estaban suspendidos (impedidos de votar).
Es una lástima que se haya gastado tantas horas para no dar solución. Primero, para aprobar una suspensión de la ley, para votar por la derogatoria, luego para la interpelación a los ministros, ahora para la censura.
Nunca antes en la política un tema amazónico había gastado miles de nuevos soles en horas de horas de debates sin horizonte fijo (hoy votas por azul, mañana por rojo y pasado por azul).
QUÉ PENA QUE DA EL APRA, AMIGOS, QUÉ PENA QUE DAN TAMBIÉN QUIENES SE ABSTUVIERON LUEGO DE DECIR QUE IBAN A VOTAR POR LA CENSURA.





Relatos de Monos
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