No participó en los actos vandálicos ningún nativo de la AIDESEP. Los nativos estaban extenuados y corridos en los cerrros de la Curva del Diablo. Otros estaban en el Hospital debatiéndose entre la vida y la muerte.
Las instituciones perjudicadas fueron: El Pronaa (donde hubo saqueo de alimentos y destrucción de enseres), la Gerencia Subregional (saqueo de enseres e incendio de una camioneta); Módulo judicial (se quemó una moto y se incendió parte del local); Gobernación (quema de enseres): Cofopri (destrucción de los vidrios de las ventanas).
La pregunta es ¿quiénes se infiltraron: delincuentes o gente que quería hacer quedar mal a Bagua?
No se desestimó la idea de que entre los cubiertos el rostro con camisas también estaban algunos prófugos de la cárcel de Bagua Grande.





Relatos de Monos
Libro Raices de Bagua
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