Señor Primer Ministro:
Los peruanos rechazamos enérgicamente la abitraria medida de expulsion al Hermano Paul Mc Auley, que no hace sino, en su calidad de ciudadano del mundo, obrar por la preservacion de nuestro medio ambiente que es vital para todos los peruanos.
Paul Mc Auley cumple como misionero de su fe al solidarizarse con los mas desvalidos, expresando la voz de quienes carecen de medios para expresar sus voces, pidiendo el respeto de sus derechos fundamentales, como es el caso de los ciudadanos de la Selva.
Ejecutando actos como este, Usted como Primer Ministro, no contribuye a fortificar, sino, por el contrario, a debilitar el Estado de Derecho en el Perú, justificando esta medida extrema de expulsion con dos razones que van en contra el derecho vigente:
1° Usted no ha cumplido con dar la oportunidad del derecho de defensa del acusado, y
2° Usted ha omitido lo prescrito en la Ley Penal, Art 30, inc 2 que estipula: "la expulsion tratandose de extranjeros se aplica despues de cumplida la pena privativa de libertad".
En consecuencia, Señor Primer Ministro, los ciudadanos que deseamos un Perú democratico, respetuoso de sus leyes, un Peru civilizado con un vigoroso estado de derecho, le instamos respetuosamente a revocar la injusta medida de expulsion en contra del religioso Paul Mc Auley.





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