Decíamos el año pasado que el Golpe de Estado al Presidente Zelaya de Honduras, se constituía en ensayo del Golpe que en realidad más les interesa. Ahora han caído sobre Ecuador y su Presidente, como antes contra Zelaya o contra Chávez mismo o contra Allende. Recordemos los acuerdos del ALBA. ¿Qué estarán meditando los yanquis? ¿A que gobierno buscan provocar una vez más?
Han aprovechado además la reciente operación a la rodilla del Presidente Correa, la misma que lo dejó prácticamente incapacitado para su desplazamiento. En estas situaciones el liderazgo es muy importante.
Correa no es sólo un brillante economista, es un político muy leal y decidido. Recordemos su papel cuando en tres oportunidades le ganó a Alan García por puesta de mano y prácticamente lo conminó, primero, a ceder ante Hugo Chávez, en el año 2006; después a sancionar la acción genocida del gobierno de Álvaro Uribe cuando invadió territorio ecuatoriano; más tarde, cuando lo forzó a deslegitimar el Golpe dado al Presidente Zelaya, cuando los días terribles en Honduras. Claro que García borró luego todas estas acciones, pero el impacto diplomático fue tremendo, le sujetó manos y boca al socio peruano del imperialismo, y así, maniatado, García tuvo que buscar un tiempo prudencial para la traición.
En este momento el pueblo ecuatoriano combate en las calles por su Presidente, por ese dirigente sagaz y contundente como es Rafael Correa, pero no pelea el pueblo, en una actitud servil, feudal, de amor a su señor por avatar del destino; no. El pueblo ecuatoriano lucha desde sus trincheras porque Rafael Correa no se pertenece más a sí mismo, si no que es la voz que ha hablado hasta el momento y desde el gobierno, por el ecuatoriano pobre, explotado, marginado y olvidado. Eso es Correa y eso representa para los ecuatorianos democráticos y revolucionarios.
¿Y qué es para nosotros los latinoamericanos? Pues es un hermano dirigente, un compañero de las causas más nobles de todo nuestro continente.
El pueblo ecuatoriano, con siglos de luchas en su haber, con toda la tradición combativa del pueblo andino, el pueblo de Eloy Alfaro; experto en los últimos años en la guerra callejera, tanto rural como urbana, que ha sacado ya varios presidentes corruptos y pro yanquis, no se dejará tan fácil arrebatar su proceso; hoy como antes en Venezuela, cuando el golpe a Chávez, en el año 2001, veremos regresar a Correa con el pulso firme a dirigir y defender a su pueblo. Que esta crisis sirva tan sólo para radicalizar procesos. Hoy, en las calles ecuatorianas, la consigna es defender la vida del Presidente. Y defendiéndolo se está privilegiando al pueblo y sus reivindicaciones.
(Extraído del mensaje de Martín Guerra





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