El próximo mes de mayo tenemos una oportunidad crucial para conseguir que el Banco Mundial sea más responsable en su trabajo con empresas en países en desarrollo y deje de financiar a aquellas que cometen abusos contra los derechos humanos o provocan daños al medio ambiente.
Las empresas pueden tener un enorme impacto tanto positivo como negativo en la vida y en los derechos de las personas y las comunidades. Cuando el impacto es negativo, este puede ir desde la amenaza o destrucción de los medios de subsistencia hasta los desalojos forzosos.
El Banco Mundial es una institución que dice estar comprometida con la lucha contra la pobreza pero se niega a tomarse en serio los derechos humanos. Entre las industrias a las que respalda hay petroleras, empresas mineras y de gas, a menudo asociadas con daños al medio ambiente o a los derechos humanos.
Una vez más vamos a actuar juntos para exigir al Banco Mundial que convierta el respeto a los derechos humanos en requisito imprescindible a la hora de financiar una empresa.
Esteban Beltrán (Director Amnistía Internacional - Sección Española)





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