El Programa Nacional de Apoyo Directo a los Más Pobres, propiciando la inclusión social de estas comunidades, desarrolla un importante papel llegando a las comunidades nativas más alejadas y olvidadas en los caseríos de Naranjos, Alto Naranjos, Santa Agueda, Chichimi, La Tuna y Chinim, del distrito de San José de Lourdes y los caseríos de Llamakey, Supayacu, Nuevo Cuchín, Suwa, Valencia y Chingosales en el distrito de Huarango.
Para atender a los pobladores de estas comunidades nativas, los Gestores Locales del Programa Juntos deben hacer un largo recorrido desde la capital del distrito a través de una trocha carrozable, y luego caminar durante varias horas, recorriendo varios caseríos situados en la frontera norte del país.
La beneficiaria Adela Akintui Jempekit, hablando en su lengua nativa, contó cómo es la vida cotidiana en la comunidad, mostrando las grandes limitaciones que tienen debido a cuestiones culturales por ser mujeres y la pobreza a la que están expuestos. También dio a conocer los logros que vienen obteniendo las familias gracias a las capacitaciones y al aporte que reciben del Programa Juntos.
En su alocución esta madre beneficiaria manifestó: “Desde que vinieron los del Programa Juntos, nosotros podemos tener algo para nuestros hijos. Antes no podíamos ni salir de la comunidad pero ahora nuestros esposos nos dejan salir al pueblo a comprar y así aprovechamos también para vender café, cacao, carne y fruta. Cuando regresamos ya tenemos más para comer y vestirnos. El promotor nos enseña a tener limpia nuestra casa, a que llevemos a nuestros hijos al centro de salud y a la escuela, también nos dice que es mejor comida para los niños y como debemos unirnos para hacer negocios”.
“Para nosotros es bueno que nos den la ayuda, nosotros ahora nos reunimos con el Apu y el Promotor y ven que se cumpla lo que nos han enseñado. Creo que es bueno que Juntos llegue a más comunidades porque acá se necesita. Ahora el gobierno recién está llegando y antes de Juntos, nadie venía por acá”, finalizó.
Dino Linares Valencia, gestor local, señaló que en el distrito de San José de Lourdes, hay 274 familias beneficiarias y en Huarango 172 y todas pertenecen a la etnia Awajún. Sin embargo, existen barreras culturales como el idioma o su cosmovisión del mundo.
Dino Linares, como especialista en el tema destacó que “Los beneficiarios de las comunidades nativas, han tenido grandes progresos en estos años con la participación del Programa Juntos. Hacemos reuniones constantes donde el Apu nos ayuda con la traducción del idioma. En estas reuniones los capacitamos en temas de interés como salud, educación, nutrición e identidad y se ha conformado un grupo de apoyo interinstitucional con personal de salud y educación donde se refuerzan estos conocimientos.
En la actualidad, los beneficiarios de las Comunidades nativas, reciben la transferencia monetaria bimestral a través de unidades transportadoras de caudales que llegan a San José de Lourdes, evitando que los nativos realicen largos desplazamientos. Adicionalmente, algunas beneficiarias ya han obtenido y usan sus tarjetas debito, lo que refuerza su inclusión social e inicia su inclusión económica.





Relatos de Monos
Libro Raices de Bagua
0 comentarios