Por el hecho de que Ecuador y Perú
forman parte del acuerdo del Pacto Andino, desde 1969, casi todos los
productos de ambas naciones no pagan aranceles de entrada ni de salida
entre los dos países, es decir, no hay un impuesto específico más allá
del derivado de los trámites rutinarios de exportación y logística
correspondientes a cada artículo.
Esta es una de las ventajas al momento de realizar una transacción
comercial entre productores de los dos países y, es uno de los motivos
por los que ayer en esta ciudad dialogaron 167 empresarios ecuatorianos
y peruanos, exportadores y compradores, durante la Rueda de Negocios
que se desarrolló en el IV Encuentro Binacional de Mipymes
Ecuador-Perú, por convocatoria de los Ministerios de Relaciones
Exteriores de los referidos Estados, a través de PRO ECUADOR Y PROM
PERU.
Aunque hubo optimismo entre los presentes (micro, pequeños y medianos
empresarios) por este acercamiento comercial, está latente la
diferencia que existe entre los dos países respecto a las oportunidades
comerciales mundiales, pues mientras Perú tiene firmado un Tratado de
Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos (EE.UU.) Ecuador carece de
aquel.
Este aspecto no es insignificante, según Xavier Patiño, presidente
ejecutivo de la Corporación de Atracción de Inversiones (INVEC) de
Cuenca, “es una desventaja porque recordemos que nuestros principales
competidores son Perú y Colombia, ya que hay muchos productos similares
que se realizan en los tres países, como las flores que exportamos, por
ejemplo”.
Y lamenta “si nuestros productos ingresan más caros a EE.UU. (principal
socio estratégico del Ecuador) que los peruanos, obviamente el
comprador americano va a preferir el más barato, entonces estamos en
desventaja…Perú este rato ha avanzado bastante y, sin duda, Ecuador
empieza a perder oportunidades de mercado en virtud a esta falta de
acuerdos que incentiven”.
Quienes sí lograron acuerdos, ayer, fueron pequeños empresarios como
Facundo Zurita, de Piura-Perú, quien mantuvo un par de ruedas (cada una
de media hora) y pudo explicar la bondad de la papa amarilla de su
país, que produce a través de su empresa agropecuaria. Planteó que, en
épocas de escasez en el Ecuador, ingrese su producto. Los potenciales
compradores se dejaron atraer por sus costos: un saco de papa amarilla
(una de las tantas especies) de 48 kilos en Perú cuesta 48 soles, en
Ecuador él lo vendería a 36 dólares; su negocio, que ya cuenta con
tecnología más avanzada, es capaz de producir por mes 100 toneladas.
Actualmente un dólar vale dos soles 60 céntimos.
Otro producto que también despertó interés fue el pescado ecuatoriano.
Leopoldo Muñoz, director de una empresa guayaquileña con 30 años en el
mercado, estableció contactos con compradores peruanos, ya que su deseo
es ingresar al comercio andino también (él ya exporta a EE.UU., Europa,
Rusia y China). Envía pez espada, tuna, picudo, etc., también especies
más pequeñas. (ACR). (El Mercurio)






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