Hombres, mujeres y jóvenes mi pueblo:
Muchos se preguntan de dónde ha surgido Carlos Navas, ya que los medios de comunicación de la región me consideran potencial candidato para el gobierno regional. Otros adelantan opinión y dicen seguro es como los demás, que solo se acuerdan de nosotros en campaña electoral y después nos olvidan.
Cuánta razón tienen hermanos, cuántos y cuánto nos han engañado. Hace poco nada más nos ofrecieron el cambio, la gran trasformación, la defensa del agua antes que el oro y mucho más; sin embargo apenas llegaron al gobierno hicieron lo contrario. Pero jamás debemos perder la esperanza.
Nosotros no somos extraños a la alegría y al sufrimiento de nuestro pueblo. Hemos nacido en la maravillosa y misteriosa selva; hemos crecido como el río que da vida en Condorcanqui, al lado de nuestros hermanos Awajún y Wampis, en su seno aprendimos lo que nuestros abuelos nos enseñaron para ser personas de bien: laboriosos y enemigos de la ociosidad; solidarios hasta la eternidad con los que sufren y luchan por un país distinto que tenga en cuenta a todos, sin exclusión alguna.
Por ello, estuvimos más de cincuenta días junto a nuestros hermanos en la curva del diablo, cuando el demonio mayor dijo que éramos gente de segunda categoría y generó el enfrentamiento entre peruanos, con consecuencia de muertos y heridos, perseguidos hasta ahora y algunos prisioneros todo, por exigir que nuestras tierras comunales no sean vendidas al capitalista, porque luego acaban con nuestros árboles, aves, animales y hermosas flores.
Nuestro compromiso con el pueblo no es de ahora. Hemos estado siempre en su seno, somos del pueblo, hemos preferido trabajar como profesores en Imaza, comiendo yuca, tomando masato y saboreando boquichico; al lado de los niños y adolescentes en la escuela; con los padres de familia y campesinos en las labores agrícolas; reflexionando y dando gracias a Dios por brindarnos paz espiritual al lado de los olvidados, de los que tienen sed de justicia y esperanza que su vida cambie cuando hayan gobernantes con profunda sensibilidad social y compromiso con los desposeídos.
Hermanos míos, seguiremos comunicándonos, tenemos mucho que andar y hacer para lograr una GRAN REGION
Muchos se preguntan de dónde ha surgido Carlos Navas, ya que los medios de comunicación de la región me consideran potencial candidato para el gobierno regional. Otros adelantan opinión y dicen seguro es como los demás, que solo se acuerdan de nosotros en campaña electoral y después nos olvidan.
Cuánta razón tienen hermanos, cuántos y cuánto nos han engañado. Hace poco nada más nos ofrecieron el cambio, la gran trasformación, la defensa del agua antes que el oro y mucho más; sin embargo apenas llegaron al gobierno hicieron lo contrario. Pero jamás debemos perder la esperanza.
Nosotros no somos extraños a la alegría y al sufrimiento de nuestro pueblo. Hemos nacido en la maravillosa y misteriosa selva; hemos crecido como el río que da vida en Condorcanqui, al lado de nuestros hermanos Awajún y Wampis, en su seno aprendimos lo que nuestros abuelos nos enseñaron para ser personas de bien: laboriosos y enemigos de la ociosidad; solidarios hasta la eternidad con los que sufren y luchan por un país distinto que tenga en cuenta a todos, sin exclusión alguna.
Por ello, estuvimos más de cincuenta días junto a nuestros hermanos en la curva del diablo, cuando el demonio mayor dijo que éramos gente de segunda categoría y generó el enfrentamiento entre peruanos, con consecuencia de muertos y heridos, perseguidos hasta ahora y algunos prisioneros todo, por exigir que nuestras tierras comunales no sean vendidas al capitalista, porque luego acaban con nuestros árboles, aves, animales y hermosas flores.
Nuestro compromiso con el pueblo no es de ahora. Hemos estado siempre en su seno, somos del pueblo, hemos preferido trabajar como profesores en Imaza, comiendo yuca, tomando masato y saboreando boquichico; al lado de los niños y adolescentes en la escuela; con los padres de familia y campesinos en las labores agrícolas; reflexionando y dando gracias a Dios por brindarnos paz espiritual al lado de los olvidados, de los que tienen sed de justicia y esperanza que su vida cambie cuando hayan gobernantes con profunda sensibilidad social y compromiso con los desposeídos.
Hermanos míos, seguiremos comunicándonos, tenemos mucho que andar y hacer para lograr una GRAN REGION
¡VIVA AMAZONAS!





Relatos de Monos
Libro Raices de Bagua
0 comentarios